domingo, 24 de octubre de 2010

Soltando amarras

Comenzamos nuestros diarios de abordo en los que nos sentiremos acompañados al poder comparir la singladura de cada uno de los capitanes que aquí escriben. La aventura promete ser emocionante y aunque el destino sea incierto, los objetivos están ya claros. Yo he puesto rumbo a tierras de niños que viven un mundo especial, en el que nos cuesta mucho entrar, rumbo a tierras de autismo para apreder de estos niños y compartir mi labor con ellos.
Me encuentro a la espera de reconfirmar mi dirección, ya que en el blog del aula podéis acceder a mi blog del curso pasado, pero no a este. Mañana os trazaré la ruta que seguiré durante estos meses. Ánimo a todos.

4 comentarios:

  1. Bueno Cristina, veo que tienes un frente abierto importante. La verdad es que no me imagino la tensión que supone trabajar así. Por otro lado se ve fuerza en tus palabras y vocación en esta vertiente que suponen los TGD. No sé si conoces el libro de Mark Haddon titulado El curioso incidente del perro a medianoche. Es una historia genial que tiene como protagonista a un niño con síndrome Asperger y pretende hacer una aproximación descriptiva de en qué consiste este síndrome que está dentro del espectro autista. Mucho ánimo y que tu vocación te ayude, porque por lo que escribes, te va a hacer falta!!

    ResponderEliminar
  2. Me alegro mucho de leer un proyecto como el tuyo, y de que existan personas tan valientes en nuestra profesión como para enfrentarse al reto que tú te enfrentas con tu proyecto, y en tu mismo Centro. Gracias a personas como tú merece la pena seguir insistiendo en el estudio, investigando en los métodos de aprendizaje para todos aquellos que no nacieron con las mismas posibilidades, y a las que el sistema intenta ignorar.
    Llevo más de 15 años dedicándome a las dificultades del aprendizaje, y sé lo que es “meterse en camisa de once varas”, pero merece la pena. Una profesora de inglés me dijo que era “una piedra” y no iba a modificar su postura, al que le contesté que nosotros (refiriéndome a su alumno y a mí) seríamos el AGUA y que fluiríamos, buscando la manera de avanzar.
    Son mucho más que alumnos, son personitas grandes o pequeñas, con grandes problemas que podemos ayudarles a convertirlos en pequeños: el agua CONSIGUIÓ, CON ESFUERZO Y METODOLOGIA ADPATADA PASAR limpiamente sobre aquella gran piedra, demostrando que “lo imposible existe”. Y mi cita favorita: “La imaginación es más importante que el conocimientos, el conocimiento es limitado, la imaginación rodea al mundo” (Einstein, 1921)
    Pienso, tras leer tu proyecto que eres como el agua y podrás calar y conseguir tus propósitos.
    Gracias por un proyecto como el tuyo y mucho ánimo.

    Mª Cristina Lucia Otaduy Vivo

    http://lucia-otaduy.blogspot.com/2010_04_01_archive.html

    ResponderEliminar
  3. Muchísimas gracias a ti, ¡cuántos ánimos y qué arropada me siento! Voy calando en la piedra poquito a poco, pero vamos consiguiendo cosas. Has usado una de mis citas favoritas (con razón es de un genio como Einsten), yo también creo en el poder de la imaginación y sobre todo a la hora de trabajar con personas tan especiales como con las que tenemos el privilegio de compartir nuestras horas (nuestros niños). Me he desgastado mucho luchando por ellos y he llegado a sentirme francamente deprimida al verme sola en esta lucha (el claustro parece tener miedo a la directora y cada uno va a lo suyo), pero los peques mejoran, las familias me apoyan y ahora tengo un diario de vitácora en el que poder expresarme con compañeros como vosotros. Voy recuperando fuerzas. Muchísimas gracias.

    ResponderEliminar
  4. Me parece interesantísimo el tema que has elegido para realizar tus prácticas de psicopedagogía. Es un campo donde hay mucho que trabajar y explorar, aunque se van encendiendo ciertas luces sobre él.
    Te voy a contar una pequeña historia que jamás he contado y que me pareció maravillosa: en un pueblo de Andalucía, en el colegio que estaba, teníamos un niño que padecía autismo. Le tenían totalmente desatendido, tanto el orientador, como la PT. Un día se puso a llorar de forma desconsolada y su padre, que era un señor sin estudios, de campo, lo que podríamos llamar “tosco”, le empezó a cantar al oído el cumpleaños feliz con la mayor ternura que he visto en mi vida. Creo que no he vivido nunca una escena tan delicada, tierna, deliciosa, como esta. El niño terminó abrazado al padre y dejó de llorar. Comprendí entonces que tras esas miradas hieráticas se esconden bellos sentimientos.
    Mucha suerte en tu lucha, aunque ya veo que vas ganando adeptos.

    ResponderEliminar